Getxo, 1972

Llegué a la fotografía en el agitado mundo del fotoperiodismo. La prensa deportiva me abrió sus puertas para documentar diariamente una de las grandes pasiones del ser humano, el deporte.

Del deporte a la prensa generalista diaria, que reflejaba ampliamente el pulso de la sociedad. El deporte, la política y la cultura, sumados a los asuntos sociales y cotidianos, abrieron frente a mí un universo que me aportó la versatilidad que hoy aplico a todo mi trabajo.

Afortunadamente, la fotografía es un ámbito profesional formado por grandes y vocacionales profesionales. El apoyo mutuo y las aportaciones recíprocas han ido enriqueciendo mi día a día en esta afición que se había convertido en profesión.

El sello personal

El aprendizaje diario y continuo, así como mi carácter autodidacta, me guiaron para aplicar el dinamismo del fotoperiodismo al resto de proyectos. Así, esta inquietud, unida a una dedicación plena, ha ido marcando mi trayectoria profesional.

Agradecido y afortunado por poder dedicarme a lo que más me gusta, sigo disfrutando y aprendiendo día a día con lo que hago.

Tras abandonar el mundo de la prensa, decidí dar un paso más para crear una empresa que diera cobertura al cada vez mayor y más variado abanico de oportunidades que se iban presentando.

Nació entonces La Caja Gris, un estudio fotográfico orientado a cubrir las necesidades gráficas que tuvieran tanto empresas, como instituciones y clientes particulares.

La Caja Gris y Asier Bastida

Asier Bastida y La Caja Gris son todo uno. Siguen siendo mi trabajo personal, mis proyectos e inquietudes particulares los que alimentan el espíritu creativo de esta empresa. La Caja Gris es el resultado de mi apuesta personal, profesional y vital.

La Caja Gris es el nombre que ahora toma también el estudio desde donde seguirán naciendo imágenes, proyectos y mucha ilusión: la misma que no ha dejado de acompañarme desde el primer día.